sábado, 19 de marzo de 2016

Los niños diferentes




Hay veces que detrás del gesto amargo existen potentes razones que desconocemos. 

Juzgamos alegremente lo que nos parece una mala actitud demandando una sonrisa pronta que responda a nuestro requerimiento. 

Solicitamos en nuestra inconsciente insolencia que brote la bienvenida de sonrisa abierta y alma blanca. 

Qué lejos estamos de conocer lo que esconde el gesto huraño que pide cuentas a la vida por el alto coste que paga cada día. 

Desnudo el puerto donde anudar su alma deshilvanada en flecos de angustia. 

Obstruida la vereda por la enfermedad que altera la infancia dormida en la mañana y vuelca espinas en la tierna adolescencia.


Padres todos, de esos hijos en la frontera que olvida y calla, que estalla y grita, que llora y clama por su lugar en el mundo. 

Todos somos padres de los hijos huérfanos de mañana, que se escurre, fantasma insólito de los días y las noches, donde la luz clama por los niños diferentes del mundo, que acarician estrellas.