domingo, 1 de junio de 2014

Transporte colectivo



Es éste un mundo hostil, extraño, donde cada cual extiende su coraza en un círculo protector, defensor de su intimidad que aparta proximidades.

La cercanía se impone cuando el espacio se acorta y achica las distancias, sorprende que al despojarnos de los miedos, perdidos los escrúpulos y el olfato, desterrados de la mente el rechazo y la prevención, nos dejamos invadir por el olor del cuerpo nuevo, del aliento ajeno, del calor cercano y amable que palpa con dedos intangibles húmedos y extensos nuestro cuerpo.

No hay posibilidad de huida, el cerco humano nos  abraza gigante de las sombras.

Perdida la identidad nos dejamos zarandear degustando el tiempo febril del delirio, mecidos en el baile asincrónico paladeamos, abiertas las esporas ancestrales, el mundo carnal y espeso que corrompe los sentidos.




2 comentarios:

  1. Con el título del post y lo que has escrito después no he podido sino acordarme del metro de Santiago en hora punta...

    Sin embargo si no llevase el título que lleva habría interpretado el texto de una forma completamente diferente... Si en lugar de llamarse "transporte colectivo" se hubiera llamado, por ejemplo, "proximidad" lo habría interpretado de una manera bien distinta... Lo que puede hacer un título, ¿verdad? jajaja

    Besos!

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    1. jajajaja. Muy cierto Fani, un título puede ser la pista que conduce a la intención, como un signo de puntuación puede marcar una gran diferencia. Aunque has captado la esencia porque tiene un poco de esto y un poco de aquello....
      Gracias por estar.
      Un beso enorme!!

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